miércoles, 21 de diciembre de 2011

“¡Mamá, mamá! ¡De mayor quiero ser estrella de un reality show!”

Por Irene Couso Rodrigo
¿Debe considerarse como un trabajo ser concursante de un reality show? ¿Debe ganar un exparticipante 2.000 euros por acudir a un bolo? El éxito de estos formatos y las leyes actuales hace pensar sobre el hecho de que un concursante de un reality show cotice. ¿Es algo que se sale de la ética moral?

Sin duda los reality shows generan trabajo, ya sea por contratos discográficos o relacionados con la danza, u otro tipo de trabajos que derivan de la fama. Hace unos años hubo en Francia una gran polémica debido a que el Tribunal Supremo dictó que los concursante de un programa de telerrealidad tenían los mismos derechos laborales que el resto de los trabajadores.

En España a los concursantes se les paga un sueldo durante el tiempo que permanecen en el programa. Vender su imagen está considerado una actividad económica y además tienen cláusulas en su contrato, como pagar multas en caso de abandonarlo antes de tiempo y seguridad social. La pregunta que se debe plantear es la siguiente: ¿merece un concursante cotizar y cobrar cifras altas por vender su imagen e intimidad?

Quizás el nombre de Maci Deshane Bookout aquí no sea muy conocido, pero esta adolescente de 19 años es la sexta celebrity mas cotizada de Estados Unidos. La joven gana su sueldo por aparecer en Embarazada a los 16, uno de los docushows de la cadena de televisión MTV, donde muestra sus problemas de pareja con el padre de su hijo. Éste es uno de los ejemplo más internacionales, pero se pueden nombrar otros casos.

Un exconcursante estadounidense, Marc Marcuse, creó la agencia Reel Management que representa a más de 400 exconcursantes de más de 50 reality shows vistos en la última década. Pero indudablemente la reina actual de esta escalada social es Kim Kardashian, "famosa y rica por mostrar su vida de famosa y rica". Su pasado como exconcursante le ha llevado a ganar 75.000 dólares por ir a una fiesta, y por vender la historia de su último matrimonio de 72 horas, donde la novia consiguió un total 17 millones, es decir, obtuvo 10.358,80 dólares la hora.

Gráfico realizado por Periodistas Irolve
Entre los concursantes mejor pagados también aparecen los jóvenes de Jersey Shore con tres millones de dólares. A través de estos programas han nacido las nuevas estrellas de Hollywood, pero España tampoco se queda atrás. Por ejemplo, un exconcursante de Hombres, mujeres y viceversa gana de media 1000 euros por ir a una fiesta. En el caso de un participante de Gran Hermano su suelde oscila entre 50 y 90 euros al día, unos 1500 euros brutos al mes, más 600 euros de exclusividad y el premio final. El último ejemplo es Pekin Express, un programa caro por sus localizaciones y requisitos técnicos y el concursante gana el mínimo interprofesional.

Parece que la televisión genera un gran negocio, pero hay que tener en cuenta que sus estrellas son las segundas en beneficiarse, ya que un porcentaje muy grande de sus beneficios va a parar a las productoras. ¿Se cansará la audiencia de nutrir la fama de estos pseudofamosos? Parece que este negocio continuará unos años mas.



Gráfico Wordle realizado por Periodistas Irolve

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